"A mí lo que más me gusta es hacer películas intimistas, pero en Hollywood me han encasillado un poco en las películas de acción, que no es el género que más me atrae. Me gustaría dedicarme a películas más pequeñas, pero los encargos que recibo suelen ser de otro tipo. ¿Cuántas veces creéis que se puede hacer música diferente para una persecución de coches?. Después de hacer varias, se aburre uno de hacer música para el mismo tipo de escenas." Jerry Goldsmith. Rosebud Nº10-11
Pero resulta que a Jerry Goldsmith se le daba pero que muy bien musicalizar grandes explosiones, viscosos bichos extraterrestres, superheroínas, ejércitos medievales y cualquier cosa que pudiese despertar en los asíduos del Kinépolis gritos de júbilo tales como “¡Ostia tío, esto está mazo wapo!”. Ha demostrado casi siempre sentirse muy cómodo en cualquier género blockbuster y, al contrario de lo que pueda uno imaginarse leyendo la declaración anterior, creo que al ver a una rubia en minifalda roja volar se le activaban ciertos resortes mágicos, por los que daba lo mejor de sí mismo.
Pero ojo, que luego, efectivamente, se embarcaba en proyectos más intimistas para terminar componiendo bandas sonoras memorables. Las iremos conociendo todas y cada una de ellas (como ya dije, es mi compositor favorito). ¡Nada más lejos de mi intención que contradecirle!. Lo que creo es que era tan profesional que jamás le condicionó la calidad de una película no sólo para aceptar hacer su música, sino para matarse por ofrecer un trabajo magnífico. Ésa es para mí la mayor virtud de Goldsmith y por la que iba con un “me gusta” por delante cada vez que me compraba una bso suya.
Y como ejemplo de ello, hoy os dejo con la banda sonora de una película que no puede dar más pereza como es La Momia, con Brendan Fraser. ¿Qué vio Jerry Goldsmith en este guión? Pues por mucho que diga que lo que él prefiere son cosas pequeñitas e intimistas, seguramente vio la posibilidad de desplegar su mayor y mejor artillería, ofreciendo nada más ni nada menos, para mí, que su ÚLTIMA OBRA MAESTRA. Al final le pudo la emoción fácil y ver a Rachel Weisz besar al titán de turno, a contraluz y en el incombustible paisaje del desierto del Sáhara, le bastó para dar un puñetazo en la mesa y gritar: ¡Qué cojones, escribiré un tema de amor que os vais a cagar!.
John Williams nunca haría eso, por lo que, amigo mío, debería a usted caerle peor.
Camel Race/Rebirth/End Titles. The Mummy (1999). Jerry Goldsmith.
NOTA: No me sean impacientes, que lo bueno empieza a partir del minuto 7.

"A mí lo que más me gusta es hacer películas intimistas, pero en Hollywood me han encasillado un poco en las películas de acción, que no es el género que más me atrae. Me gustaría dedicarme a películas más pequeñas, pero los encargos que recibo suelen ser de otro tipo. ¿Cuántas veces creéis que se puede hacer música diferente para una persecución de coches?. Después de hacer varias, se aburre uno de hacer música para el mismo tipo de escenas." Jerry Goldsmith. Rosebud Nº10-11

Pero resulta que a Jerry Goldsmith se le daba pero que muy bien musicalizar grandes explosiones, viscosos bichos extraterrestres, superheroínas, ejércitos medievales y cualquier cosa que pudiese despertar en los asíduos del Kinépolis gritos de júbilo tales como “¡Ostia tío, esto está mazo wapo!”. Ha demostrado casi siempre sentirse muy cómodo en cualquier género blockbuster y, al contrario de lo que pueda uno imaginarse leyendo la declaración anterior, creo que al ver a una rubia en minifalda roja volar se le activaban ciertos resortes mágicos, por los que daba lo mejor de sí mismo.

Pero ojo, que luego, efectivamente, se embarcaba en proyectos más intimistas para terminar componiendo bandas sonoras memorables. Las iremos conociendo todas y cada una de ellas (como ya dije, es mi compositor favorito). ¡Nada más lejos de mi intención que contradecirle!. Lo que creo es que era tan profesional que jamás le condicionó la calidad de una película no sólo para aceptar hacer su música, sino para matarse por ofrecer un trabajo magnífico. Ésa es para mí la mayor virtud de Goldsmith y por la que iba con un “me gusta” por delante cada vez que me compraba una bso suya.

Y como ejemplo de ello, hoy os dejo con la banda sonora de una película que no puede dar más pereza como es La Momia, con Brendan Fraser. ¿Qué vio Jerry Goldsmith en este guión? Pues por mucho que diga que lo que él prefiere son cosas pequeñitas e intimistas, seguramente vio la posibilidad de desplegar su mayor y mejor artillería, ofreciendo nada más ni nada menos, para mí, que su ÚLTIMA OBRA MAESTRA. Al final le pudo la emoción fácil y ver a Rachel Weisz besar al titán de turno, a contraluz y en el incombustible paisaje del desierto del Sáhara, le bastó para dar un puñetazo en la mesa y gritar: ¡Qué cojones, escribiré un tema de amor que os vais a cagar!.

John Williams nunca haría eso, por lo que, amigo mío, debería a usted caerle peor.

Camel Race/Rebirth/End Titles. The Mummy (1999). Jerry Goldsmith.

NOTA: No me sean impacientes, que lo bueno empieza a partir del minuto 7.